viernes, 30 de julio de 2010

EL HALCÓN Y LA PRESA



El Halcón y la presa (Resa dei conti, La)
1967
Italia/ España
Director: Sergio Sollima
Reparto: Lee Van Cleef, Tomas Milian, Walter Barnes, Nieves Navarro, Fernando Sancho, Gerard Herter, María Granada, Roberto Camardiel, Angel del Pozo, Antonio Casas, Lorenzo Robledo, Luisa Rivelli, Calisto Calisti, Benito Stefanelli, Nello Pazzafini, Barta Barry, Luis Gaspar, Antonio Molino Rojo, Fernando Sánchez Polack
Guión: Tulio Demicheli, Sergio Donati, Sergio Sollima
Argumento: Fernando Solinas, Franco Morandi
Director de fotografía: Carlo Carlini
Música: Ennio Morricone


Si una de las características del cine de Corbucci, para mí, es la visión desencantada de la construcción de los EEUU y, por extensión, del proceso revolucionario en Méjico; los tres spaghettis que rodó Sollima, creo que tienen en común una profunda carga ideológica.




En ésta cuenta la historia de un mítico cazador de recompensas, llamado Corbett, bastante heterodoxo (su trabajo lo realiza fundamentalmente para imponer la justicia y no solamente para cobrar la correspondiente recompensa) al que un rico empresario le propone su apoyo económico con objeto de llevarle al Senado para que se apruebe su proyecto de unir, mediante el ferrocarril, Tejas y Méjico, pero antes deberá dar caza a un humilde mejicano al que acusan de haber violado y asesinado a una adolescente.



El mensaje social aparece desde el principio. Así la escena que se desarrolla en la mansión del hacendado, tras el estupendo prólogo, nos muestra la opulencia de éste y de sus invitados, y el desprecio que sienten por el personaje interpretado por Tomas Milian al que tachan de mejicano vagabundo; escena que contrasta con la siguiente al mostrarnos la miseria en la que viven los mejicanos asentados en Tejas.



Esta carga ideológica también se aprecia en los personajes principales, sobre todo al enfrentar a un rico terrateniente con el suficiente poder, como ya he comentado, para llevar a un hombre al Senado, en lo que entiendo como una clara crítica al sistema electoral de los EEUU, y que se comporta de forma casi feudal ya que es dueño y señor de tierras y personas (incluso le llega a decir a Corbett “usted me pertenece”), con un paria llamado Cuchillo (el chivo expiatorio) que ha sido traicionado por la revolución y que según sus propias palabras en la vida sólo le queda huir. En este sentido cobra gran importancia la conversación que mantiene Cuchillo con Corbett en la que le indica que tras haber luchado en la revolución la situación ha vuelto a ser la misma, subrayándose, por tanto, la idea de que en todo proceso revolucionario los que siempre pierden son los pobres y miserables. Y entre ambos se encuentra Corbett, un hombre recto (se presta a ser el hombre del potentado en el Senado sólo para favorecer el desarrollo de Tejas) cuya máxima preocupación es hacer justicia.

Por otra parte y con independencia de lo señalado en los párrafos anteriores, me ha parecido una gran película, muy entretenida que, no obstante, se caracteriza, para mí, por sus contrastes. Trataré de explicarme.




Creo que la mayoría de las escenas están muy bien dirigidas como por ejemplo la de la conversación entre los dos protagonistas sobre la ley con la posterior falsa picadura de una serpiente o la larga escena que se desarrolla en el rancho inmediatamente antes de comenzar la caza del hombre y en la que Corbett se dará cuenta del engaño. Por otra parte el director maneja muy bien la grúa en los exteriores y nos ofrece estupendos travellings (son preciosas la escena de la llegada de Corbett al pueblo en el que están afeitando a Cuchillo y la de su encuentro con los mormones). Pero junto a éstas aparecen otras rodadas, a mí entender, de forma atropellada como la del toro.

La presentación del personaje de Corbett es sensacional con un magnífico prólogo que nos engancha a la película y nos aporta importante información sobre el protagonista. Sin embargo, la primera escena larga en la que aparece Cuchillo (la del río) me parece un tanto grotesca y falsa (nos quieren hacer creer que es el asesino de la chica).



El guión, obra entre otros de Sergio Donati y del propio Sollima, es bastante bueno, con una progresión continua de la trama, sin que ésta decaiga y que culmina en un estupendo doble duelo con ¿un homenaje a “El bueno, el feo y el malo”?. Pero se inventan, a mi entender, una larga secuencia en un rancho dirigido por una mujer (la estupenda Nieves Navarro) que no aporta nada a la película y que me parece un pegote, además de contar con un montaje un tanto caótico (Cuchillo aparece toreando, a continuación se deja seducir por la dueña para, sin solución de continuidad, aparecer siendo castigado a golpe de látigo). Además, me parece un auténtico disparate la resolución de la misma con un tiroteo, magnífico por otra parte, en el que los empleados disparan sobre la casa en la que se encuentra su patrona.

Hay en general una buena labor en el montaje interno de las distintas escenas de la película con proliferación de planos largos que a mí me gustan mucho. Esto contrasta con la forma abrupta con la que están unidas varias de ellas, dando la sensación que están rodadas, en la mayoría de los casos magníficamente, de forma independiente y que el director no sabe cuál es la siguiente escena que viene a continuación, montándolas con posterioridad como buenamente pudieron.



Desde el punto de vista técnico la película está muy cuidada y cuenta con una gran labor de ambientación y una amplia variedad de localizaciones bellamente fotografiadas por Carlo Carlini.

A todo ello hay que añadir la estupenda labor en la producción de Alberto Grimaldi y la magnífica banda sonora, con homenaje incluido a “Para Elisa”, del maestro Ennio Morricone.




En cuanto a los actores, Lee Van Cleef está de nuevo estupendo con ese estilo sobrio y contenido que le caracterizaba, mientras que Tomas Milian (un actor que en otras películas me ha gustado mucho) me parece en algunas secuencias sobreactuado, quizás es que su papel lo precise. También destacan Fernando Sancho como un capitán, personaje que simboliza el resultado del proceso revolucionario, y Walter Barnes como Brockston, el rico terrateniente empeñado en dar caza a un pobre diablo para evitar que se haga público un terrible secreto.

En resumen, a pesar de sus defectillos, una gran película indispensable para todo aquel que quiera introducirse en este subgénero y que está entre los diez mejores spaghettis que he visto hasta ahora.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 9
AMBIENTACIÓN: 10
DIRECCIÓN: 9
ACTORES: 8
MÚSICA: 9

MEDIA: 9

Reseña adicional 

 

miércoles, 28 de julio de 2010

Luis Induni



Luigi Induni Radice (1920-1979) era de nacimiento italiano, y se convirtió en uno de los actores de reparto más vistos a lo largo de multitúd de spaghettis, casi siempre asumiendo el rol de sheriff.
Combatió en la Segunda Guerra Mundial en el bando del Eje.  Tras la guerra, tomó refugio en la “no-beligerante” España y vivió en Barcelona en la pobreza, llegando a dormir a la intemperie.
Comenzó en el cine haciendo labores de limpieza para Iquino a cambio de poder dormir en los estudios.
Poco a poco, y sobre todo a ser rubio con ojos azules, empezó a hacer trabajos como figuración.
Con el nacimiento de los spaghettis, Induni es requerido para trabajar en ellos, y termina asumiendo el rol de sheriff como propio.
Según cuentan de él los que le conocieron, se consideraba el peor actor de España, ya que parece ser que era muy afable y simpatico en el trato, y no dudaba en reirse hasta de sí mismo. Tambien cuentan que durante los rodajes era aficionado a recitar números cuando se le olvidaban los diálogos, cosa que por lo visto era muy habitual.

Filmografía SW:
1963-  El sabor de la venganza
1964-  Brandy
1964-  Tres dólares de plomo
1964- El hombre del valle maldito 
1964-  Los Rurales de Texas
1964-  La tumba del pistolero
1964-  Fuera de la ley
1964-  Las malditas pistolas de Dallas
1965-  Sangre sobre Texas
1965-  Uncas, el fin de una raza
1965-  Los Cuatro implacables
1965-  Los cuatreros
1965- Tumba para un forajido 
1965-  El hijo de Jesse James
1965- Rebeldes en Canadá
1965-  Tierra de fuego
1965-  ¿Por qué seguir matando?
1965-  Ocaso de un pistolero
1966-  Mestizo
1966-  Por un puñado de canciones 
1966-  La venganza de Clark Harrison
1966-  Dos pistolas gemelas
1966-  El aventurero de Guaynas
1967-  Djurado 
1967-  La Furia de Johnny Kid
1967-  Un hombre vino a matar
1967-  Winchester Bill
1967-  El hombre que mató a Billy el Niño
1968-  Fedra West
1968-  La Hora del coraje
1968-  ¿Quién grita venganza?
1968-  Diez horcas para un pistolero
1968-  Winchester, uno entre mil
1969-  El Vengador del Sur 
1969-  Garringo
1969-  Manos torpes
1970-  Un par de asesinos
1970-  Los rebeldes de Arizona
1970-  Veinte pasos para la muerte
1970-  Plomo sobre Dallas
1970-  Reza por tu alma... y muere
1970-  Buen funeral amigos...paga Sartana
1970-  El zorro justiciero 
1971-  Capitán Apache
1971-  Abre tu fosa, amigo, llega Sábata
1971-  Las Petroleras
1972-  La caza del oro
1972-  Tu fosa será la exacta... amigo
1972-  Les llamaban y les llaman dos sinverguenzas
1972-  Una bala marcada
1973-  Un dólar de recompensa 
1973-  La Ley del karate en el Oeste
1974-  Pasión salvaje 
1975-  El Blanco, el amarillo y el negro
1975-  El valle de las viudas

lunes, 26 de julio de 2010

LOS CINCO DE LA VENGANZA


Los cinco de la venganza (I cinque della vendetta)
1966 
Italia/España
Director: Aldo Florio
Reparto:  Guy Madison, Mónica Randall, Mariano Vidal Molina, José Manuel Martin, Vassili Karis, Antonio Molino Rojo, Giovanni Cianfriglia, Gianni Solaro, Rossella Bergamonti, Silla Bettini, Nando Poggi, Manuel Bronchud, Luisa Compagnoni, Gaspar 'Indio' González, Germano Longo, Evar Maran, Giovanni Petrucci, Victor Israel, Mirella Pamphili, Ivan Scratuglia
Guión:  Alfonso Balcazar, Aldo Ricci, Jose Antonio de la Loma
Fotografía:   Aristide Massaccesi, Victor Monreal
Música:  Franco Solina


Coproducción hispano-italiana dirigida en 1966 por Aldo Florio que toma como modelo a “Los siete magníficos” y no me ha acabado de convencer.

SINOPSIS: En un territorio fronterizo entre Méjico y los EEUU es asesinado un hacendado norteamericano que mantenía una enemistad manifiesta con sus vecinos, unos poderosos y despóticos terratenientes mejicanos, rivalidad que además se veía agravada por estar casado con la hermana de uno de ellos. Años después cinco amigos intentarán vengar su muerte y rescatar a su hijo de las garras de sus tíos.

Aldo Florio dirige para mí, salvo en la parte final, con bastante desgana y descuido este pobrísimo guión, obra, entre otros, de Alfonso Balcázar y José Antonio de la Loma que está estructurado en cuatro partes claramente diferenciadas:

Un largo y excesivo prólogo en la que se nos cuenta la tensa situación y el asesinato del ranchero norteamericano, que cuenta además con un mensaje, no sé si buscado o no, un tanto peligroso: los estadounidenses son muy buenos (Latimore trata a sus trabajadores como personas y en sus propiedades reina la paz y la armonía) mientras que los mejicanos se comportan como tiranos que tienen esclavizados y atemorizados a sus peones. Idea que se ve reforzada por el hecho de que cuatro de sus cinco amigos son norteamericanos; mientras que, el único que es mejicano en su día le negó la ayuda que necesitaba por lo que tendrá su justo castigo.

La escasamente conseguida presentación de los personajes con la típica y tópica pelea en el saloon y en la que se aprecia que éstos están muy poco desarrollados: uno parece que se caracteriza por sus conquistas amorosas, otro al ser joven es un tanto impulsivo, también está el mejicano y de los otros dos apenas se sabe algo.

El viaje hacia la hacienda de los mejicanos con una inacabable y aburridísima secuencia en el desierto. Me pareció un peñazo a pesar de contar con un largo tiroteo, quizás porque ya llevaba aguantando bastante.

El enfrentamiento final que me pareció realmente bueno y espectacular y en el que el director da la sensación de que echó el resto. Sin duda, para mí, eleva mucho la calidad de la película.

En cuanto a la banda sonora de Franco Salina creo que está a la altura del resto de la peli, es decir muy floja.

Por lo que respecta a los actores, al frente del reparto se encuentra un norteamericano: Guy Madison tan soso como es en él habitual. La presencia femenina está representada por Mónica Randall que no aporta mucho aunque hay que señalar que su papel no da para más. También distinguí en el lado de los buenos a José Manuel Martín en su típico papel de mejicano y al argentino Mariano Vidal Molina como el Don Juan; mientras que entre los malos destaca Antonio Molina Rojo como el sanguinario pero poco inteligente pistolero.

Como anécdota comentaros que uno de los directores de fotografía, de la que no puedo opinar porque la copia que he visto no está demasiado bien, es Joe D’Amato (Aristide Massaccesi) que se convertiría, posteriormente, en el rey del porno italiano.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 4
AMBIENTACIÓN: 6
DIRECCIÓN: 6
ACTORES: 5
MÚSICA: 4

MEDIA: 5

jueves, 22 de julio de 2010

CUATRO DÓLARES DE VENGANZA


Cuatro dólares de venganza
Director: Jaime Jesús Balcázar
 1966
España/Italia
Reparto:  Robert Woods, Dana Ghia, Angelo Infanti, Antonio Casas, Jose Manuel Martin, Gerard Tichy, Antonio Molino Rojo, Gardenia Polito, Tomas Torres, Giluio Maculani, Osvaldo Genazzani, Lucio Rosato, Gianluigi Crescenzi, Gustavo Re.
Guión: Bruno Corbucci, Giovanni Grimaldi
Fotografía: Victor Monreal 
Música:  Angelo Francesco Lavagnino

Coproducción italo-española de 1966 dirigida por Jaime Jesús Balcázar y producida por su hermano Alfonso que supuso mi poco exitoso primer contacto con ambos.




El guión de Bruno Corbucci y Aldo y Giovanni Grimaldi presenta grandes similitudes con la gran novela de Alejandro Dumas “El conde de Montecristo” (podríamos hablar incluso de una adaptación un tanto cutrecilla de la misma); así el protagonista es acusado injustamente de un grave delito a través de una trama urdida por su mejor amigo que a su vez está enamorado de la prometida del primero. Condenado a trabajos forzosos de por vida, escapará del penal (a diferencia de la novela de Dumas no tarda tantos años) para descubrir la verdad, satisfacer sus ansías de venganza, restablecer su honor y recuperar a su amada.



Para mí los primeros quince o veinte minutos son lo mejor de la película, incluidos los títulos de crédito en los que vemos, como en los correspondientes al clásico de John Ford “Misión de audaces” (“The horse soldiers”), marchar a la caballería yankee al son de una canción que, por otra parte, no es nada del otro mundo.



Estos primeros minutos sirven para presentarnos a los principales personajes del drama y para narrarnos la traición al protagonista y su posterior condena en un juicio (las escenas de juicio suelen ser muy resultonas). Además en esta parte, que está dirigida de forma correcta, se aprecia una clara influencia del western clásico (incluso hay una escena de baile en el fuerte tan típica del cine de John Ford).

Pero a partir de ese momento la narración se vuelve confusa y atropellada, sucediéndose las distintas escenas un tanto alocadamente. Así veremos al héroe trabajar en el penal, sufrir un atentado, escaparse del mismo (la huida es bastante inverosímil), salvar a un mejicano de la horca, encontrárselo en una cantina y, con su ayuda, introducirse en una banda de forajidos mejicanos, vengarse de dos de los traidores (que para mí es lo más salvable) y, por fin, descubrir toda la verdad para, en un final que me provocó sonrojo, vencer al amigo traicionero en un duelo con sables. Y a esto hay que añadir todas las escenas de peleas y tiroteos que, a mí entender, están pésimamente rodadas.



Mención aparte cabe hacer de la banda sonora compuesta por Benedetto Ghiglia y Angelo Francesco Lavagnino, una de las peores que he escuchado en un spaghetti hasta ahora y que está muy mal utilizada puesto que en vez de potenciar el dramatismo de ciertas escenas se las carga directamente.

En cuanto a los actores, el protagonista, Roberts Woods, que para mí estaba bastante bien en “Black Jack” y en “El puro se sienta, espera y dispara”, no me gustó demasiado en esta ocasión. El actor que hace de malvado, Angelo Infanti, me pareció bastante limitado. Mientras que los numerosos secundarios (Antonio Casas como el coronel, el alemán Gerard Tichy y Antonio Molino Rojo como los traidores y José Manuel Martín en su típico papel como el jefe de los bandidos mejicanos) creo que cumplen dignamente.




En definitiva otro spaghetti del montón totalmente olvidable que supone una nueva oportunidad perdida de trasladar correctamente un clásico de la literatura al mundo del spaghetti y que podría haber sido mucho mejor con un guión más trabajado y una dirección más cuidada.


PUNTUACIÓN:


HISTORIA. 2
AMBIENTACIÓN: 6
DIRECCIÓN. 3
ACTORES: 4
MÚSICA: 2.


MEDIA: 3.4

.

miércoles, 21 de julio de 2010

Stephen Boyd

Actor británico (Irlanda del Norte 1931-California 1977) cuyo verdadero nombre era William Millar.

Nacido en una familia humilde, muy pronto se inclinó por la interpretación participando siendo un niño tanto en obras teatrales como en seriales radiofónicos. A mediados de los cuarenta y con tan sólo quince años emigra a Canadá y a comienzos de los cincuenta intenta abrirse camino, sin éxito, en Hollywood por lo que decidirá regresar al Reino Unido. Su debut en el cine se produjo en la película de época de 1954 “Lilacs in the Spring” con un decadente Errol Flyn como protagonista; a ésta le siguieron, entre otras, “El hombre que nunca existió” (1956) un drama bélico dirigido por Ronald Neame en el que encarnó a un espía irlandés y le emparejó con Gloria Grahame o “Seven waves away” (1957) coproducción británica-estadounidense protagonizada por Tyrone Power que, por fin, le abrió las puertas de Hollywood.


Una vez instalado en los Estados Unidos intervendrá en películas realizadas por directores de la talla de Robert Rossen (“Una isla al sol”), Henry King (“El vengador sin piedad”, western con Gregory Peck), Henry Hathaway (“La mujer obsesionada”, típico melodrama protagonizado por Susan Hayward) y Jean Negulesco (“Mujeres frente al amor”).


Su gran oportunidad le llegó cuando William Wyler le llamó para que interpretase a Messala en la superproducción, basada en el libro del general de la Unión Lewis Wallace, Ben–Hur, film que, protagonizado por Charlton Heston, obtuvo once Oscars aunque él, a pesar de su gran interpretación por la que consiguió el Globo de Oro, no lo ganó.


Pero su carrera, a pesar de intervenir hasta mediados de los sesenta en varias películas interesantes como “La caída del Imperio Romano” (1964) dirigida por Anthony Mann en los estudios que Samuel Bronston tenía en España o “Viaje alucinante” (1966) de Richard Fleischer en la que trabajó con Raquel Welch, no terminó de despegar. En este sentido cabe señalar su mala suerte ya que se pensó en él como primera opción para encarnar a James Bond en Dr No, personaje que convertiría en estrella a Sean Connery, y que al final, por los continuos retrasos, tuvo que renunciar al papel de Marco Antonio que terminaría interpretando Richard Burton en la superproducción dirigida por Joseph Mankiewicz “Cleopatra”.


A finales de los sesenta comienza a trabajar con más asiduidad en Europa buscando el estrellato que se le había negado en Hollywood y en 1968 tiene lugar su primera aparición en un eurowestern, “Shalako” dirigido por Edward Dmytryck en el que interpretó un rol negativo y tuvo como compañeros de reparto a Sean Connery y Brigitte Bardot. Desde esta fecha intervendrá en otros cuatro eurowesterns más, siendo su última aparición en este subgénero en un film alemán de 1976, “Masacre en Condor Pass”, junto a Hardy Kruger.


Durante los años setenta y hasta el momento de su repentina muerte por un ataque al corazón mientras jugaba al golf, trabajará con frecuencia tanto en Europa, con directores como Mario Girolami o Nieves Conde con el que hizo tres películas, como en EEUU en producciones de bajo presupuesto, claro ejemplo de su decadencia.


Filmografía en SW:


1968.- Shalako
1971.- Ana Caulder
1973.- Los cuatro de Fort Apache
1973.- Un hombre llamado Noon
1976.- Masacre en Condor Pass

lunes, 19 de julio de 2010

JOHN EL BASTARDO




John el Bastardo (John il bastardo)
1967
Italia
Director: Armando Crispino
Reparto: John Richardson, Claudio Camaso, Martine Beswick, Claudio Gora, Furio Meniconi, Gordon Mitchell, Glauco Onorato, Gia Sandri, Nadia Scarpitta, Luisa della Noce, Patrizia Valturri,Thelma Anderson, Loredana Giustini, Margherita Horowitz, Vittorio Manfrino, Mirella Pamphili, Piero Vida
Guión: Lucio Manlio Battistrada, Armando Crispino
Fotografía: Sante Achilli
Música: Nico Fidenco

Película dirigida en 1967 por Armando Crispino que pretende ser una adaptación al spaghetti de Don Juan Tenorio y se queda, para mí, en un bodrio infumable, claro ejemplo de la degradación de este subgénero.

Un individuo malherido por un enfrentamiento con el ejército mejicano recuerda su vida como criado de John el Bastardo una especie de Casanova cuya obsesión es conocer la identidad de su padre. Así seremos testigos del intento frustrado de casarle, de su huida ayudado por su criado y por la que creo era hermana de su futura esposa, del aniquilamiento de la familia de su frustrada esposa que le perseguía, del rescate por parte de John de una mujer (que resultará ser su cuñada), de su regreso a casa en donde conocerá que es hijo de Don Diego Tenorio un rico hacendado mejicano, de su encuentro con un grupo de mormones a los que salva del ataque del Ku Kus Klan al mismo tiempo que se amanceba con dos de sus mujeres, de su encuentro con su hermanastro (un sádico terrateniente), de la venganza que planea seduciendo a su cuñada y de su posterior enfrentamiento con su hermanastro.

La ineptitud del director se aprecia desde el primer momento al presentarnos una escaramuza que cuenta con una dirección embrollada a la que no beneficia la falta de respeto por el formato original de la copia que he visto, de tal forma que los planos aparecen distorsionados y no se ven totalmente los personajes que se sitúan en las esquinas. Además de estar torpemente dirigidas las escenas de acción, Crispino no consigue dar con el tono adecuado a la narración que oscila entre el ridículo de las escenas pretendidamente dramáticas (como la de la cena en la que John critica la hipocresía de la sociedad), el tono ligeramente cómico de ciertas aventuras (supongo que quería poner de manifiesto la naturaleza pícara del personaje, pero para mí no lo consigue) y el carácter pretencioso de otras (sobre todo en la de la seducción de su cuñada y en el final que no os desvelo).



Si la dirección es floja, el guión (obra del propio Crispino junto con Lucio Battistrada) no lo es menos con una serie de escenas inconexas y sin ilación que se van añadiendo para llegar a los noventa minutos (como ejemplo señalaros que en la escena siguiente a despedirse de su criado tras haber salvado a su cuñada aparece junto a él intentando herirse para regresar a casa de su madre, y te preguntas ¿A qué viene ahora esto?). Pero es que además las secuencias ridículas son constantes, así, por ejemplo, tras matar al jefe de la banda del Ku Kus Klan delante de todos los miembros sin que éstos hagan nada, les engaña diciendo que los mormones ha huido por un camino, les acompaña durante un instante y de repente se da media vuelta para tomar el camino correcto sin que los del Ku Kus Klan se percaten (me recordó a las películas de dibujos animados).

La calidad de la fotografía es deficiente (no sé si será por la copia) y la banda sonora compuesta por Francesco y Vincenzo Genesi paupérrima, con un tema principal cantado totalmente inadecuado para un spaghetti (parece la típica canción de una comedía de finales de los sesenta).

En cuanto a los actores, poco pueden hacer con los personajes que les han tocado en suerte. John Richardson, actor para mi mediocre, se encarga de dar vida a un desagradable, egoísta e, incluso, cruel Don Juan por lo que, a diferencia de su modelo original, resulta bastante antipático. A él le acompañan Martine Neswick, bastante sosa, como su cuñada, un excesivo Claudio Camaso como su hermanastro, Glauco Honorato en el rol del gigantón criado siempre fiel y leal a su amo (único personaje positivo de la película) y Gordon Mitchell en un breve papel muy adecuado para su peculiar físico como un enigmático pistolero que aparece y desaparece pero que jugará un papel decisivo al final.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 2
AMBIENTACIÓN: 5
DIRECCIÓN: 2
ACTORES: 3
MÚSICA: 1

MEDIA: 2,6.

viernes, 16 de julio de 2010

ADIÓS GRINGO


Adiós Gringo
1965
Italia/Francia/España
Director: Giorgio Stegani
Reparto: Giuliano Gemma, Ida Galli, Roberto Camardiel, Peter Cross, Jesus Puente, Massimo Righi, Nello Pazzafini, Germano Longo, Frank Braña, Gino Marturano, Monique Saint Clair, Osiride Pevarello, Claude Sercyll, Sterling Rengel, Francois Pascal, Ramón Pérez, Antonio Iranzi, Mimo Billi
Guión: José Luis Jerez, Michele Villerot, Giorgio Stegani
Fotografía: Francisco Sempere
Música: Benedetto Ghiglia

Entretenida película rodada en 1965 por Giorgi Stegani, a caballo entre el western clásico serie b y el spaghetti, en la que se nos narran las peripecias de Brent Landers (correctamente interpretado por Giuliano Gemma) un joven ranchero que es acusado de haber robado una manada de vacas por su antiguo propietario, en el forcejeo le matará en defensa propia por lo que emprenderá la huida con el objeto de encontrar al hombre que le vendió el rebaño y así probar su inocencia. Pero su situación se complicará al encontrar a una mujer en pleno desierto víctima de una violación tras el asalto por unos pistoleros, entre los que se encuentra el hijo de mayor terrateniente local, de la diligencia en la que viajaba.




Creo que la película va de más a menos con un comienzo trepidante y un interesante giro en la historia a partir del encuentro del protagonista con la mujer ultrajada y la llegada al pueblo que, para mí, no estropean ciertas situaciones que chirrían, como que el ayudante del sheriff obedezca las órdenes de un hombre buscado por asesinato, ni unas peleas demasiado teatrales. Sin embargo la parte final es demasiado simple, tópica y facilona, dando la sensación de que los guionistas no supieron cómo continuar con la historia.


La labor de la dirección por parte de Stegani es más que correcta en la mayor parte del film aunque la típica persecución final y el posterior tiroteo parecen estar rodados de forma más desganada y descuidada, no consiguiendo el director imprimir a las mismas la carga dramática que necesitaban.




El film cuenta también con un buen trabajo de Francisco Sempere como director de fotografía y una banda sonora de Benedetto Ghiglia con temas correctos y otros, como la canción de los títulos de crédito, realmente desafortunados para mí.

Entre los aspectos que más me han llamado la atención destacaría:


Un atisbo (ya se sabe que los spaghettis no profundizan demasiado en estas cuestiones) de crítica a la sociedad bienpensante, capaz de marginar a una mujer por haber sido violada. Crítica que se acentúa al presentarnos a una población fácilmente manejable y manipulable capaz de convertirse en una jauría sedienta de sangre.


La influencia temática de varios westerns clásicos; así se puede rastrear en determinadas situaciones la huella de entre otros de “Incidente en Ox-Bow”, “El último tren de Gunn Hill” o “Juntos hasta la muerte”.




Los secundarios interpretados por Roberto Camardiel y Jesús Puente, cuyos personajes tienen más peso y están más desarrollados de lo habitual en los spaghettis. Así el primero encarna al médico que representa a la razón e intenta vivir al margen de los condicionamientos sociales que no comparte (en este sentido entroncaría con un personaje típico del western clásico que ya apareció en “La Diligencia”); mientras que el segundo interpreta a un honrado pero poco lúcido sheriff que se debate entre el cumplimento de su obligación consistente en hacer justicia y el temor a enfrentarse al cacique local.



La interpretación de Giuliano Gemma (creo que superior a la que llevó a cabo en los dos Ringos) que me recuerda, salvando las distancias y sobre todo en la forma de moverse y de pelear, a Burt Lancaster.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 6
AMBIENTACIÓN: 7
DIRECCIÓN: 6
ACTORES: 7
MÚSICA: 5

MEDIA: 6.2

jueves, 15 de julio de 2010

Lex Barker


Actor estadounidense (Nueva York 1919-Nueva York 1973) cuyo verdadero nombre era Alexander Crichlow Barker Jr.
Procedía de una familia aristocrática (uno de sus ascendientes fundó Rhode Island y otro fue gobernador de Barbados) que le desheredó por dejar sus estudios y dedicarse a la interpretación teatral.

Tras participar en la Segunda Guerra Mundial en la que alcanzó el grado de Mayor y fue herido en la campaña de Sicilia, comienza a trabajar en el cine siendo sus intervenciones más destacados en la década de los cuarenta en “Encrucijada de odios” (1947) gran film noir con una fuerte carga antirracista de Edward Dmytrick que tuvo como protagonistas a Robert Mitchum y Robert Ryan, ”Los inconquistables” (1947) gran western de Cecil B. de Mille con Gary Cooper y Paulette Godard y ”El retorno de los malvados” (1948) otro western con Randolph Scott como protagonista.

Su gran oportunidad le llegó en 1949 cuando Sol Lesser le contrató gracias a su imponente físico (medía más de un metro y noventa centímetros) para sustituir a un avejentado Johnny Weissmuller en el personaje, creado por el escritor Edgar Rice Borrougs, de Tarzán. Lex interpretaría en cinco ocasiones al rey de los monos lo que le otorgaría una gran popularidad, por lo que en la década de los cincuenta protagonizaría un buen número de películas de temática variada de bajo presupuesto (básicamente de aventuras y westerns) como el western del húngaro afincado en los EEUU André de Toth “La última patrulla” (1953) que le volvió a emparejar con Randolph Scott, “Zafarrancho de combate” (1956) film bélico con Jeff Chandler o “Tambores de guerra” western de 1957.

Cansado de participar en producciones de serie b y gracias a su conocimiento de varios idiomas (hablaba inglés, francés, español y alemán) decide regresar a Europa (en 1954 había participado en dos películas de aventuras italianas) donde tras protagonizar varias películas de época en Italia, intervenir en “La dolce vita” (1960) de Federico Fellini en la que interpretó el papel de novio de Anita Ekberg y ser dirigido dos veces por Harald Reinl en películas basadas en el personaje del doctor Mabuse, vivirá una segunda época dorada al dar vida al personaje, creado por el escritor alemán Karl May, de Old Shatterhand al que interpretó en siete ocasiones desde 1962 a 1968, personaje que tenía como fiel amigo al apache Winnetou (al que dio vida el modelo francés Pierre Brice). Por la serie, que tuvo un grandísimo éxito, aparecieron actores tan característicos del spaghetti como Terence Hill, Klaus Kinski, Guy Madison o Walter Barnes y en ella fue ocasionalmente sustituido por Stewart Granger (en tres películas) y Rod Cameron (en una).

Lex siguió trabajando a buen ritmo sobre todo en Europa (de sus más de ochenta películas para la gran pantalla y para la televisión, alrededor de cuarenta fueron rodadas en el viejo continente) hasta el momento de su repentino fallecimiento por un ataque al corazón.
Como anécdota contaros que su última esposa (estuvo casado en cinco ocasiones) fue Carmen Cervera, actual baronesa Von Thyssen.

Filmografía en Eurowestern:


1962.- El tesoro del Lago de Plata.
1963.- Furia apache.
1964.- La última batalla de los apaches.
1964.- Carabina de plata.
1965.- Winnetou-3. Teil.
1965.- Un lugar llamado Glory.
1965.- Der Schatz der Azteken.
1965.- Die Pyramide des Sonnengottes.
1966.- La balada de Johnny Ringo.
1966.- El día más largo de Kansas City.
1968.- El valle de los héroes.

miércoles, 14 de julio de 2010

MÁS ALLÁ DE LA LEY

Más allá de la ley (Al di là della legge)
1968
Italia/Alemania
Director: Giorgio Stegani
Reparto: Lee Van Cleef, Antonio Sabato, Lionel Stander, Al Hoosmann, Graziella Granata, Gordon Mitchell, Bud Spencer, Gunther Stoll, Carlo Gaddi, Ann Smyrner, Herbert Fux , Romano Puppo, Adriana Facchetti, Enzo Fiermonte, Hans Elwenspoek, Valentina Arrigari, Mickey Knox, Salvatore Billa, Giuseppe Castallano, Sergio Ferrero, Nino Nini, Ferdinando Poggi, Ivan G. Scratuglia
Guión: Fernando di Leo, Mino Roli, Lorenzo Sabatini, Ina Hilger, Giorgio Stegani
Fotografía: Enzo Serafin
Música: Riz Ortolani



Película dirigida por Giorgio Stegani en 1968 y que cuenta con gran parte del equipo de “El día de la ira” (productores, director de fotografía, músico e interprete principal) aunque pienso que el resultado es muy inferior.

SINOPSIS: Un grupo de “honrados ladrones” (como se autodenominan), que habían robado el dinero de la nómina de los mineros transportado por un ingeniero europeo recién llegado al Oeste, se convertirán en los inesperados defensores de los citados mineros frente a un violento pistolero que capitanea una numerosa banda de forajidos.



La peli cuenta, para mí, con dos partes claramente diferenciadas. En la primera, que es la de mayor metraje, abundan los elementos cómicos al resaltarnos el carácter picaresco de los protagonistas, unos ladrones que siempre han evitado utilizar las armas. Mientras que en la segunda, a partir del momento en el que el protagonista es nombrado sheriff, se incrementa el carácter dramático de la película El problema, para mí, es que ambas partes están descompensadas y toda la parte más cómica se me hizo lenta y aburrida, mejorando el film bastante en su tramo final.




La dirección es correcta, con algunas escenas bien dirigidas, pero creo que Stegani no consigue dotar del dramatismo que requerían ciertas secuencias como por ejemplo la del duelo final que se salva por el buen hacer, una vez más, de Lee Van Cleef. Además el spaghetti cuenta con errores de racord bastante evidentes, así, por ejemplo, en la persecución de la carreta, por más bandidos que matan los protagonistas más quedan.

El guión vuelve a ser el talón de Aquiles de la peli con situaciones que se antojan grotescas y además, como ya he expuesto, creo que los guionistas no encontraron el equilibrio entre comedia y drama.



Lo más destacable, para mí, es el tema principal compuesto por Riz Ortolani que recuerda a otros suyos como el de “El sabor de la venganza” y, sobre todo, la actuación de Lee Van Cleef que sabe dotar a su personaje de la hondura que requería, principalmente en el tramo final.

Junto a Lee Van Cleef aparecen un flojo Antonio Sabato como el ingeniero europeo, un correcto Lionel Stander como un colega de Lee llamado Predicador, un joven y sin barba Bud Spencer y Gordon Mitchell como el pistolero, actor que gracias a su peculiar físico daba muy bien como malo por lo que muchas veces se limitaba a estar y poco más.



Tengo la copia que ha puesto a la venta Suevia que cuenta con buena imagen (fullscreen) y un sonido normalito.

En resumen, para mí, un spaghetti del montón que cuenta con la baza de su actor principal.


PUNTUACIÓN:


HISTORIA: 5
AMBIENTACIÓN: 6
DIRECCIÓN: 5
ACTORES: 7
MÚSICA: 7


MEDIA: 6


lunes, 12 de julio de 2010

ESPAÑA CAMPEONA DEL MUNDO


España campeona del mundo
2010
España
Director:  Vicente Del Bosque
RepartoIker Casillas, Raúl Albiol, Gerard Piqué, Carlos Marchena, Carles Puyol, Andrés Iniesta, David Villa, Xavi Hernández, Fernando Torres, Cesc Fábregas, Joan Capdevila. Víctor Valdés, Juan Mata, Xabi Alonso, Sergio Ramos, Sergio Busquets, Álvaro Arbeloa, Pedro Rodríguez, Fernando Llorente, Javi Martínez, David Silva, Jesús Nava, Pepe Reina, un puñado de extras leñadores holandeses con el hacha.
Música: Afición Española


Final antologico, y merecido, para la seleción de futbol que mejor juego desplegó a lo largo del campeonato, y que volvió a demostrar, antes unos violentos holandeses y un permisivo arbitro, que de vez en cuando, tambien ganamos los buenos.

La historia se escribe hoy, y dentro de 30 años, todos nosotros podremos decír que la vivimos.

Gracías a los jugadores y al Seleccionador por este sueño hecho realidad.

!Somos CAMPEONES DEL MUNDO!
!VIVA ESPAÑA! 


 


PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 10
AMBIENTACIÓN: 10
DIRECCIÓN: 10
ACTORES: 10
MÚSICA: 10

MEDIA: 10
 

domingo, 11 de julio de 2010

Muere Aldo Sambrell

Hoy es un dia triste.
Ni la alegría por la final de esta noche me puede quitar la tristeza trás haberme enterado que ayer dia 10 moría el actor Aldo Sambrell.
Pese a todo, siempre cabalgará con nosotros.
Descanse en paz.

viernes, 9 de julio de 2010

!VIVA CARRANCHO!

!Viva Carrancho!
1965 
España/Italia
Director: Alfonso Balcázar
Reparto: Fernando Sancho, Luis Dávila, Robert Woods, Renato Baldini, Loredana Nusciak, Gérard Tichy, Ely Drago, Antonio Molino Rojo, José Manuel Martín, Gaspar 'Indio' González, Asuncion Vitoria, Francisco Sanz, Oscar Carreras, Antonio Almoros, Oswaldo Genezza, Oscar Pellicer, Renato Terra Caizzi, Cesar Ojinaga, Angel Malla
Guión: Attilio Riccio, Adriano Bolzoni
Fotografía: Aldo Scavarda, A. Contini
Música: Aldo Scavarda, A. Contini

Coproducción dirigida por Alfonso Balcázar en Barcelona y Fraga para lucimiento de Fernando Sancho, que acababa de ganar gran popularidad por "Los pistoleros de Arizona".




El actor maño es de los pocos españoles que llegaron a aparecer como reclamo en los carteles de algunos spaghettis (solo él y George Martín realmente).

Un par de presos van encadenados camino de la horca.
Uno es un mexicano, Carrancho (Fernando Sancho), y el otro un gringo apodado Rayo (Luis Davila).
Por suerte para ambos, logran escapar, y juntos (no les queda otra) huyen hacía Mexico.
En su camino, ven a una banda de forajidos que intentan atacar una diligencia, y al descubrir que dentro del vehículo hay un maletín con 70.000 dolares, no dudan en seguirla para hacerse con el dinero.
Dicho dinero es para pagar al señor Morton (Robert Wood), dueño de la mina local de un pequeño pueblo fronterizo.
Carrancho y Rayo deciden entrar al servicio de Morton, para intentar robarle el dinero a la primera oportunidad. El mexicano es contratado como cocinero, mientras que Rayo, al demostrar sus habilidades con el revolver, se une a la larga plantilla de pistoleros de Morton.
Poco a poco, ambos (y junto con ellos los espectadores) van viendo la realidad de la mina; Morton trata a los mexicanos que trabajan en ellas como verdaderos esclavos, y los que se niegan a ello son asesinados.





"!Viva Carrancho!" comienza con una leve inclinación hacía la comedia, pero conforme la historia avanza, dicho humor desaparece, dejando paso a casi todos los elementos que engloban el "zapata-western", subgénero del spaghetti dedicado a la revolución mexicana. No se le puede negar a la película sus buenas intenciones, ya que no es normal en el tipo de cine que normalmente rodaba Balcazár, sin más pretensiones que lograr fines comerciales para unos cines que pedían spaghettis necesarios para las sesiones dobles, desmarcarse con una trama algo más seria.
Supongo que la idea sería colocar a los dos protagonistas en una situación limite, esperando su reacción. Y es que ambos realmente son un par de pillos (cada uno a su modo y manera, claro) que solo buscan su provecho personal. Como era de esperar, no tardaran en olvidarse de sus defectos, y echaran una mano a los oprimidos mexicanos, aunque nunca nos quedará claro si lo hacen por hacer el bien, o por los 70.000 dolares...



No se puede negar tampoco que una película no se puede hacer solo con buenas intenciones, y es que "!Viva Carrancho!" no termina de ser algo digna de mención, por culpa sobre todo de un guión poco trabajado en su desarrollo. Y eso que algunas escenas están bastantes conseguidas  (la escena inicial de la fuga de los protagonistas, la crueldad de los pistoleros con los mexicanos, el discurso de Carrancho a estos, un juicio con un peculiar grupo de jueces), pero al global le falta una buena coordinación que empaña el resultado final, que seguramente a casi todo el mundo le parecerá aburrida, por el ya comentado error de no pulir el ritmo de la película.




De todas formas, tampoco podemos olvidar que el fin verdadero es el total lucimiento de Fernando Sancho, y sin duda que se consigue.
Su personaje es el gran protagonista, y no es como en posteriores trabajos en los que solo salía como villano, o casi haciendo minúsculos cameos, aquí él aparece en la mayoría del metraje, más que Luis Davila, y sobre todo mucho más que Robert Wood, el cual aunque parece que es la estrella (sobre todo por el tratamiento dando a la película fuera de España), es el villano de la historia.
Sancho actúa de forma desbordante, como en él es normal, y sus reacciones y replicas son fantásticas. Su moneda con la cual se lo juega todo, y sobre todo sus embustes y triquiñuelas es lo que uno más recordará al ver la película.
Davila aparece como casi siempre, serio y poco expresivo, y no logra robarle un plano a su compañero de reparto.
Tambien aparece Robert Wood, del cual estabamos acostumbrado a sus papeles de héroes, y raramente hacía el rol del malo, pero aquí logra salir con acierto del reto, formando un Morton lo bastante odiado como para desear que lo eliminen al poco de verlo en pantalla.




Balcazár consigue rodar de forma competente, quizás alejada de brillante o genialidad, pero tampoco se le puede achacar mala técnica.
Tampoco es que ayude mucho una banda sonora pasajera y sin garra.

"!Viva Carrancho!" no será recordada como una gran película (porque no lo es), pero creo que si merece que no se escondan sus virtudes, y sobre todo que sea vista como un spaghetti entretenido en ocasiones, y con sus buenos momentos.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 5
AMBIENTACIÓN: 8
DIRECCIÓN: 6
ACTORES: 7
MÚSICA: 3

MEDIA: 5.8